Publicado: 17 de Enero de 2020

Llama el cliente y nos dice que su gata preñada y a término lleva con sangrado vulvar oscuro desde hace dos días y que ni come, ni bebe, planteamos una cesárea de urgencia puesto que la vida del animal corre mucho peligro.

Se procede a su realización y encontramos dos fetos, uno obstruyendo el canal del parto por estar mal colocado.

Lo primero que hacemos es extraer los dos fetos y los reanimamos y aportamos calor, los dos están vivos y son viables.

Solo pudimos hacer foto de uno, el macho, la otra es una hembra tricolor.

La cirugía se desarrolló normalmente y sin ninguna complicación.

Al despertar la gatita se comportó como si acabara de dar a luz y protegía y calentaba a sus cachorros como si nada hubiera pasado, el primer día no producía aún calostro y se alimentaron a biberón, pero ya el segundo día la madre lactaba con normalidad y a día de hoy  se están desarrollando sin incidencia alguna.

Un final feliz!!!!